ROFL: la estupidez como materia pop

En abril de 2010 cerca de mil personas se reunieron en el campus del MIT para participar en la segunda edición del ROFLCon, una conferencia dedicada a explorar, más o menos seriamente, qué es impresionante en internet, awesome en su inglés original.

Aquí se mezclaron reconocidos académicos e investigadores, como los del Berkman Center for the Internet and Society de Harvard, con estudiantes y celebridades de la web para examinar específicamente el llamado universo ROFL.

ROFL son las iniciales de “rolling on the floor, laughing” (rodando en el suelo, riendo), algo así como muerto de la risa en criollo. Es un término popularizado en la era de los SMS en Estados Unidos, como una respuesta rápida a contenidos de entretenimiento pop efímeros y aparentemente sin importancia, bien sean fotos de gatos con subtítulos absurdos o remezclas de escasa calidad de videos de youtube.

Twin Hwang, un veinteañero de New Jersey, es el organizador del ROFLCon, evento que ya lleva 2 ediciones y promete una próxima en 2012. Hwang actualmente es investigador del Berkman Center, así que tan mal no le debe haber ido con esta línea de investigación pop. Su objetivo inicial con esta conferencia era tratar de definir lo que es awesome en internet, de lo que tenía una intuición muy clara: awesome es un hombre que se hizo famoso al subir a la red fotos de él mismo disfrazado como Tron, personaje que por supuesto fue uno de los invitados estrella del ROFLCon. ¿Pero qué hay más allá de este fenómeno?

Para discernirlo “Moot”, Christopher Poole, fue otra de las celebridades invitadas a este evento. Moot es el fundador del profano 4chan, site que hoy es considerado uno de los principales motores de estas corrientes virales. Este chico, en apariencia un inofensivo nerd, es el cerebro detrás 4chan, el cual fundó con un simple predicamento: imitar los imageboard asiáticos, sitios dedicados a comentar fotos y discutir principalmente sobre manga y animé.

Lo que sucedió con esta pizarra de habla inglesa, la cual garantizaba el anonimato y prometía no guardar registro histórico de su actividad, es que millones de usuarios acudieron masivamente a postear y comentar cualquier imagen o video que les pareciera awesome, y aquí está el dilema, lo increible para algunos resultó abiertamente grotesco, sicalíptico o discriminador para otros.

Pero nuestra intención no es defender o atacar a Moot -para ello les invitamos a ver su conferencia en TED en donde él por primera vez habla públicamente de 4chan- sino dejar claro que son sitios como estos los originadores de estos contenidos en apariencia banales pero que hacen de las suyas entre millones de audiencias alrededor del globo.

Otros de los exponentes del ROFLCon fueron un trío de alumnos del NYU, creadores de la presentación-show MemeFactory. Una acelerada charla con tres videobeams proyectando simultáneamente los orígenes de cualquier chiste sinsentido que haya sido exitoso en la Web.

Se dice que es la gente de NYU quienes popularizaron el epíteto de internet meme a estos fenómenos. Nótese que en este momento no nos dedicaremos a profundizar en la historia sociológica tras la memética, sino solo en esta manifestación superficial.

En este link les dejamos la fascinante historia del OMG Cat, analizada por el equipo de Know Your Meme, una plataforma dedicada a documentar estos fenómenos virales que en este caso germinaron a partir de un pobre gatito japonés con la mandíbula dislocada.

El profesor de NYU Clay Shirky, en su libro Cognitive Surplus, sugiere que el paso del consumo pasivo de medios a la creación activa y democrática en Internet, significa que todos llegaremos en algún momento a trabajar conjuntamente en la edificación de esta impresionante catedral de la mente, y que mientras participamos iremos resolviendo los problemas del mundo en vez de vegetar frente al televisor viendo la Isla de Gilligan.

Para Shirky fenómenos nativos de internet como los LOLCats, al final de cuentas conectan masas y acortan los gaps entre las pasividad y la actividad. Estas “internet memes” aunque tontas y simples, demuestran como el tiempo libre es un recurso global de la humanidad interconectada, lo que es fascinante.

Llegado a este punto es tentador engancharnos en el debate de si internet nos hace más inteligentes o más estúpidos, pero más bien dejaremos que sea Tim Hwang y su equipo quienes nos den su punto de vista: esta discusión les parece baladí, ya que más allá de este debate está un hecho irrebatible, estas imágenes y videos son realmente populares.

A ellos no les interesa profundizar en lo que estos fenómenos significan, sino en cómo reflejan lo que somos. Después de todo el ROFL no se trata de una teoría sociológica sobre esta cultura democratizada por lo digital, sino un hecho omnipresente, una expresión que bien vale la pena analizar seriamente.

Diana Kimball, una de las estudiantes que organizaron el primer ROFLCon, quien hoy trabaja en Microsoft, opina que el mejor corolario es que el ROFL es simplemente cultura popular. ¿Es la cultura pop buena? Eso es debatible. Pero lo cierto es que hay una enorme cantidad de gente para quienes internet es su cultura pop.

Durante mucho tiempo las personas obtuvieron su conocimiento popular de la televisión, la radio y los periódicos. Las series de 30 minutos, los noticieros de las 12 o la radionovela fueron una fuente clave de la cultura popular durante mucho tiempo, eran el entretenimiento de otras generaciones. Hoy se suman los videos de youtube, las cadenas de correo electrónico con chistes, los chismes de facebook y no solo entre las nuevas generaciones.

Estos contenidos en red no son transmitidos en un horario y un canal determinado, su distribución ocurre asincrónicamente y multiplicada por megasites como boingboing o redes como twitter, los que suelen ser revisados por los medios tradicionales en búsqueda del próximo fenómeno cultural. Pues es así, la cultura de medios más conservadora ya ha aceptado de hecho que los nuevos fenómenos pop revientan en internet.

Hoy hay gente como el joven empresario Ben Huh, que se llama a sí mismo “conocedor de contenidos de internet”, quien está haciendo mucho dinero capitalizado fenómenos como los LOLcats, de los que edita libros y articula redes de publicidad a su alrededor. En ese sentido estamos mucho más atrasados en nuestros países, por lo que debemos acelerar la tasa de reconomiento del cambio de paradigma comunicacional para reaccionar adecuadamente.

Edgar, Charly bit me, Numanuma guy, Moymoy Palaboy, David After Dentist, Star Wars Kid, Boxxy… Conocer o desconecer esta enumeración dice mucho sobre nuestra relación con la cultura de internet.

Las memes de internet son básicamente una serie de chistes interminables, algunos de los cuales a veces cruzan al mainstream y al popularizarse raramente se sabe de su origen o simplemente no importa (la Tigresa de Oriente en nuestras latitudes por ejemplo, uno de los chistes más penosos de estos días).

Lo interesante de estos ROFL es que convocan mucha gente en el ecosistema digital alrededor de un contenido gracioso, o para hablar claramente, alrededor de la estupidez. Pero aquí recién empieza la historia, pues estas “internet memes” mutan constantemente, nuevas variaciones se le suman y viejos contenidos son recombinados reafirmando o cambiando su significado.

Entonces, ¿hay cultura tras estos contenidos efímeros y tontos? De verdad agradecemos sus comentarios

Fuente: When Funny Goes Viral. Rob Walker
Imagen cortesía: NYT

14 comments for “ROFL: la estupidez como materia pop

  1. Ricardo Aldazoro
    29 marzo, 2011 at 6:40 pm

    Pues creo que sí, definitivamente hay cultura. Ya no es sólo una pequeña manifestación de un grupo minoritario de personas (que alguna vez tuvo que comenzar por ahí) vinculadas con un “gusto” en común. Ya esto es una cultura de masas, sobre todo en algunos países como Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, Inglaterra, España, entre otros. A mi manera de ver las cosas, Venezuela aún esta mas interesada en saber quien gana el desafío entre el panadero vs el albino de la televisíon, aunque ya comienza a visualizarse cierto avance a través de las redes sociales como fenómenos como el de La Tigresa del oriente, o algo mas Nacional, La canción del YYoYQueQué.

    • admin
      29 marzo, 2011 at 7:25 pm

      Estamos contigo Ricardo. Aquí falta mucha cultura, o “incultura”, jajaja. O más que eso: conciencia del fenómeno. La Tigresa de Oriente es famosa pero al hacer una encuesta seguramente la mayoría no está al tanto (o no le interesa) el origen del fenómeno. El punto es que siempre nos hemos reunido alrededor del fuego para echar cuentos, y ahora esta hoguera digital lo amplifica como nunca antes. Entender el fenómeno -más que criticarlo o alabarlo- nos hablará sobre nuestros procesos de producción de significados y mucho más fácil que antes ya que podemos rastrear o hacer “scraping” hasta la “inception”. Genial, ¿no? Felices de haber nacido en estos tiempos.

  2. Carlos Peláez
    29 marzo, 2011 at 11:07 pm

    Caí en este artículo por casualidad… pero hace un tiempo me hice preguntas similares desde el punto de vista científico

    http://www.codigovenezuela.com/2010/04/opinion/carlos-pelaez/generacion-meme

    • admin
      30 marzo, 2011 at 5:55 pm

      No hay casualidades =) Aún esperamos la respuesta prometida de un alumno que tiene su teoría al respecto: los ROFL son la globalización del chiste interno. Aquí hay nueva producción de signos, definitivamente. Quizás no es la calidad en lo que debamos centrarnos sino en el proceso de semiosis interconectada. Saludos y gracias por comentar.

  3. Gustavo Giraldo
    4 abril, 2011 at 5:16 pm

    considero que es toda una nueva manera de ver la vida desde la estupidez humana. Es un fenómeno que se ha convertido en cultura de masas, claro está. La era digital se comenta, causa impacto, pero definitivamente no deja tiempo a la conceptualización. Todo pasa a la velocidad de la luz. En Venezuela falta mucha más investigación, aquí cada quien esta pendiente de su día a día. Nadie se toma la molestia de pensar en qué pasa en esa red interconectada de significados con vuelan a nuestro alrededor. Se puede llegar a pensar que el medios como twitter dejan un “avance” a esta era, pero todavía falta mucho camino por recorrer. En twitter las caras son las mismas que mueven el discruso desde hace algún tiempo. Más que seguir falta innovar.

  4. 4 abril, 2011 at 7:14 pm

    sin pensarlo los ROFL son toda una cultura nueva. Es evidente el éxito que ha tenido. Sin embargo, Venezuela no se encuentra en linea con todos estos significados que vuelan a la velocidad de la luz. El chiste se valora de manera diferente. Tiene las mismas caras. La red en la que vivimos se comenta, nos impresiona, pero no somos capaces de teorizar lo que sucede. Herramientas como twitter han dejado una ventana, una opción para ver por encima que sucede. aún así, no se le ha dado el uso debido. Somos simples memes en evolución. El camino apenas comienza.

  5. Oriana Vielma
    11 abril, 2011 at 5:32 pm

    Resulta imposible pensar en este fenómeno sólo desde el punto de vista digital. En efecto, los ROFL responden a comportamientos culturales, por lo tanto, enmarcados inevitablemente en las teorías sociales actuales. En un intento por contextualizar este evento de la “estupidez”, me permito evocar la idea de Lipovetsky, filósofo francés, en su libro “La era del vacío”. Estos memes de internet, masificados y populares, se atienen a lo que éste denomina “la idea de un esquema homogéneo”. Pero esto resulta paradójico y lleva a preguntarnos ¿Son estos contenidos populares por lo auténticos, originales o espontáneos? ¿Qué es lo que los hace virales? De alguna manera, estos patrones se identifican con una sociedad flexible basada en la información y en la asunción de los “factores humanos”, el culto al sentido del humor. Es la nueva forma en que se organiza y opera la sociedad, a través del máximo de elecciones privadas posibles y el anonimato permitidos por el internet.

  6. 2 mayo, 2011 at 12:27 pm

    Pienso que hay gran contenido cultural en esas manifestaciones que pueden parecer triviales y banales para muchos. En ellos se reflejan distintos aspectos de la opinión publica (local y mundial) y las características de las diferentes sociedades. Creo que se puede aprender mucho sobre un grupo de personas analizando los que le parece gracioso o divertido y lo que no. La cultura popular que en otros tiempos se obtenía de esta forma de los medios de comunicación disponibles como la prensa, la radio y principalmente la televisión, siendo los medios quienes creaban estos contenidos, ahora se crean en Internet y las redes sociales donde las personas comunes crean los contenidos y por la naturaleza interactiva y viral del medio, estos pueden volverse realmente populares en tiempo récord y con un alcance mayor de lo que podían llegar a ser con los medios tradicionales.

  7. Gabriella De Santolo
    5 noviembre, 2011 at 3:58 pm

    Si toda sociedad tiene cultura y toda cultura es puesta en práctica de diferentes maneras. Entonces por supuesto que hay cultura tras estos contenidos que si bien son considerados por algunos como efímeros y tontos, otras personas sin duda se sientes satisfechas al verlos, comentarlos y redistribuirlos.

    Algo que se ha popularizado tanto como los LOLcats, o La Tigresa del Oriente están allí y siguen siendo vistos porque compensan necesidades sociales. Ver, hablar y comentar en grupo cosas improductivas que no nos hacen mejores pero que nos permite divertirnos y convertir esos elementos en “memes”.

    Si a alguien se le ocurrió montar algo en internet, y ese algo llegó a ser tan popular y tan visto por un gran número de personas es porque hay espacio para eso y para todo lo que venga después. Se trata de gente común aportando contenidos a una gran cultura.

  8. Franz von Bergen
    8 noviembre, 2011 at 11:04 am

    Me parece que la publicación y masificación de este tipo de memes sí es cultura, pues, para que un elemento forme parte de la cultura de una sociedad, no necesariamente tiene que ser algo profundamente inteligente. Estos memes son compartidos, copiados y altamente visualizados, justo como cualquier otro producto cultural, sea un libro o una película. La diferencia es que el canal mediante el cual son transmitidos es diferente, pues se valen de la nueva tecnología de internet.
    La pregunta que me viene a la mente es por qué cosas tan sencillas y un tanto vacuas tienen tanta popularidad en la actualidad. Sin duda esto puede decir mucho de la sociedad, para bien o para mal. Digo esto porque hay algunos memes realmente tontos que jamás hubiesen pasado el control severo de los medios de comunicación tradicionales y hoy salen a la luz gracias a la libertad de internet. Si en el pasado estos mismos contenidos hubiesen sido vistos ¿Cuál hubiese sido la reacción del público? ¿Hubiesen sido rechazados o aceptados como ahora? Entonces ¿Las restricción de los medios tradicionales era hecha correctamente?

  9. 9 noviembre, 2011 at 8:44 pm

    En respuesta a la interrogante final, estoy de acuerdo en que en efectos estos memes efímeros y divertidos hacen una cultura. Creo que lo que dice esto de la sociedad es que a pesar de todos los problemas que tiene la gente, siempre va a haber tiempo para divertirse, darle al ocio y lo más importante compartirlo con otros. Tomando uno de los comentarios previos sobre que “los ROFL son la globalización del chiste interno”, creo que precisamente eso es lo que hace que estos contenidos nacientes, que son compartidos por un grupo no mayoritario, se convierta en algo viral y tan interesante, porque puedes ver un video y al día siguiente ves a alguien y le comentas y si no sabe es como que: ¿Quéeee? – Tienes que verlo, tienes que tener esa REFERENCIA como yo. Otro elemento que me pareció importante del post es el tema de que la gente antes conocía la cultura por los medios tradicionales, evidentemente las plataformas digitales ahora te permiten conocer y hacer cultura. Ahora los medios sacan noticias sobre “este es el video más visto en internet” y eso tiene que decirte algo, en efecto lo están aceptando como fenómeno cultural. Una cosa queda claro, los ROFL pueden ser estúpidos, pero también derrochan creatividad y (mientras no le hagan mal a nadie) hay que disfrutarlos, porque a través de estos memes cibernéticos cada día estamos cruzando más barreras de idiomas, territorios e idiologías.

  10. Daniela Moya
    23 noviembre, 2011 at 3:06 am

    Pues si se habla de cultura como todas las costumbres, ideas, valores, comportamientos, etc., que son parte de un grupo de personas o de la sociedad en general, entonces sí hay cultura tras estos memes ROFL.

    En “El gen egoísta”, Richard Dawkins hace una analogía entre la transmisión genética y la cultural, y por tanto, entre ‘genes’ y ‘memes’. Escribe: “En algún punto (del proceso evolutivo), una molécula especialmente notable (el gen) se formó por accidente. La denominaremos el ‘replicador’. No tuvo que ser, necesariamente, la más grande o la más compleja de todas las moléculas, pero tenía la extraordinaria propiedad de poder crear copias de sí misma”. Esto es lo que ocurre con los memes como los ROFL. Se crean, se autorreproducen y se esparcen. No porque sean las ideas más brillantes, si no porque supieron replicarse.

    Ahora, ¿por qué específicamente fueron estas ideas las que se convirtieron en memes?

    Dawkins asoma respuestas al porqué de la supervivencia de ciertos memes: su impacto psicológico (la idea del fuego infernal), el nivel de aceptación en una comunidad (una idea científica), una respuesta a problema existenciales (Dios), entre otros.

    Los ROFL y otros memes no tan ‘intelectuales’ han sobrevivido, creo yo, en respuesta al deseo de entretenimiento. Una sociedad stresada que sólo se quiere reír un poco.

    Y aunque la razón de su supervivencia no sea la que yo proponga, los ROFL han perdurado y se han reproducido por alguna razón ligada a la sociedad en la que se esparcen. Su reproducción es posible porque responden a algo, características, necesidades, carencias, en esa sociedad y esos cerebros huéspedes. Y terminan siendo respuesta y reflejo de lo que somos.

    Que sería mejor que otras ideas más educativas, interesantes, se reprodujeran?…sí. Y creo que se puede. De hecho, de los ROFL y los LOLcats se puede aprender algo muy a su favor: la simplicidad del mensaje. Y así aplicarlo en otros mensajes que creamos que valgan la pena difundir.

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