Mirando Caracas como Warhol


En el post Si Andy Warhol viviera en Caracas, nos hacíamos la pregunta sobre cuáles signos de nuestra Caracas cotidiana hubiera considerado el artista para nutrir su gráfica pop, nos referimos a esos productos culturales repetidos por los medios que solemos dar por sentado.

Más aún, ¿qué pasa cuando esos signos industrializados son imitados artesanalmente? Ese tránsito irónico es el que nutrió la ruptura estética propuesta por Warhol: signos de la cultura mediada, reproducidos “manualmente”, y luego extraidos de su contexto para elevarlos a arte. Un ejemplo: Coca-Cola fabrica su famosa bebida, luego un hacedor de letreros de un pueblo in the middle of nowhere hace su versión de la misma a la manera de los avisos publicitarios de las grandes ciudades, más adelante llega Warhol para denunciar ese tránsito de esta reproducción reproduciéndola. ¡Wow!

Los alumnos de semiótica para comunicadores salieron a buscar estos signos mediados digeridos artesanalmente, mirando como Warhol lo pudiera haber hecho. Es un ejercicio muy parecido al del libro Caracas Gráfica, editado por Alejandra Szeplaki, donde varios fotógrafos registraron fachadas, marquesinas, letreros, santamarías y cualquier otra superficie que contribuyera con esta lectura pop de nuestra ciudad, imágenes, que como expresa Jacinto Salcedo: “no son hechas con usura para un cliente, no se van a ganar premio”, pero cómo definen nuestra ciudad.

Aquí lo que encontraron explicado por ellos mismos:

Moulin Rouge por Iván Díaz


De “al Vecchio Mulino” a “Moulin Rouge” ¿te suena conocido? Al transitar por la Avenida Francisco Solano de Sabana Grande siempre nos llamó la atención el atípico molino que se encontraba en uno de sus locales, con la diferencia de que la pasta, el risotto y la pizza que tenían más de 10 años por esas calles, y que provenían del conocido restaurant de comida italiana Al Vecchio Mulino se transformaron, a partir de 2004, en Rock y Pop alternativo en vivo. Aunque nos parezca raro ver el mismo molino pintado de rosado, diciendo Moulin Rouge y con bombillos parisinos similares a los del Barrio rojo de Pigalle de 1889. En las noches de Caracas podemos disfrutar de talento en vivo con las mejores bandas de Rock y reírnos a carcajadas con los grandes humoristas del país en los Stand Up Comedy. El valor estético de la fotografía reside en la reinvención del local, que pasó de ser un restaurante italiano a uno de los locales más frecuentados por los que hacen vida nocturna en la capital.

Chupypop por Daniela Salazar Alemán


Selecioné el logo del carrito de raspados porque a pesar de tener bastantes años no se ha modificado y mucha gente puede reconocerlo a simple a vista (cualquiera que se haya comido un raspado de colita, tamarindo o parchita en alguna plaza de Caracas debe reconocerlo). Es una imagen que ha perdurado en el tiempo y en la memoria de los venezolanos. Creo que le llamaría mucho la atención a Andy Warhol.

Bowling Pin 5 por Erick Barraez


Ubicado en La California Norte, en el Centro Comercial Puerta del Este, la imagen del “Pin 5 Bowling” sobrevive dentro de una ciudad alienada por grandes avisos publicitarios. La pieza se esconde de las miradas poco curiosas. Los colores, ya opacos por el pasar del tiempo, tienen una historia clara: dicen entretenimiento, torneos, bolos, máquinas de anotación de antaño, bebidas y tequeños. Sin duda, un objeto de colección.

Anuncios de otra época por Jessica Márquez Gaspar


Hotel Montserrat. Plaza Altamira. Anuncio de los Años sesenta.

Aurelio Sastre. Avenida Principal de Altamira. Tienda de los años sesenta.

El Rey del Silenciador. Avenida Blandín, La Castellana. Tienda abandonada.

Tienda TV Color. Reparaciones. Avenida Páez. Chacao. Tienda aún en funcionamiento.

Seleccioné todas estas fotos porque representan anuncios comerciales de una época pasada. Aunque todas se encuentran en la zona de Chacao-LaCastellana-Altamira, que es hoy un punto cultural, económico y de clase media y alta, aún sobreviven estos vestigios de cuando la zona fue construida, durante la época en que surgieron las urbanizaciones en Caracas. Además, podemos observar las influencias de los inmigrantes italianos, españoles y de otras nacionalidades en este barrio tan particular de la ciudad, de ahí la presencia de Sastres, Talleres de Reparación de Automóviles, Farmacias, y Talleres de Reparación de Equipos de Sonidos, Televisión, entre otros. Aún sobreviven también los edificios y otras edificaciones que recuerdan a los barrios europeos, por ello estos elementos tan particulares no resaltan en este espacio.

Hotel Ávila por Liliana Ochoa


Escogí este letrero porque recoge una simplicidad que siempre me llamó la atención para ser el aviso de un hotel de cuatro estrellas a la falda del Ávila. El hotel cuenta con 69 años de fundado; podría haber diseñado un aviso más ornamental para la época o podría haber cambiado su diseño a lo largo del tiempo con la finalidad de innovar, pero no lo hizo. Desde que el Hotel Ávila se fundó posee a este pintoresco pero sencillo tucán para dar la bienvenida a sus inmediaciones. Sin duda, una imagen que transmite la serenidad y el contacto con la naturaleza que brindan sus instalaciones, recordando que no sólo es un hotel de cuatro estrellas, sino que es un hotel que rinde honor a su nombre y mantiene la integridad de los espacios naturales que caracterizan al cerro caraqueño.

Hermandad Gallega y Quinta Anauco por Emilia Jorge


La Hermandad Gallega está en Mariperez desde hace más de 50 años. Eso que se ve en la foto es la plaza central de la Hermandad. Fue remodelada hace muy poco, pero todos los elementos que aparecen en allí han estado en el club desde su fundación. El texto en gallego “Irmandade Galega”, estaba en la entrada y fue movido a la plaza, el escudo y la estatua de Simón Bolívar antes estaban en diferentes puntos. La escogí porque me parece una buena manera de representar las culturas que confluyen (la gallega y la venezolana). Quizás en la coyuntura política en la que nos encontramos resulta gracioso (o irónico, más que gracioso), que la estatua de Simón Bolívar esté al lado del escudo de la comunidad autónoma española. Digo lo de irónico para quienes comparten el pensamiento de que los conquistadores son malos, malos, malos y que hay que seguir odiándolos más de 500 años después. Apartando eso, la imagen muestra algo muy característico de la HG: todo el que hace vida ahí, utiliza esa plaza como referencia y todo el que va, aunque sea una vez, la recuerda. Además, resalta con respecto a todo lo que hay alrededor: restaurantes, piscinas, parques, canchas deportivas. Ese es el sitio en el que se reúnen las dos culturas que mueven esa asociación, y me atrevería a decir que es el único todo el club que lo hace.

Esta es la pared exterior de la Quinta Anauco “arriba”. Probablemente, muchos caraqueños tengan conocimiento de la Quinta Anauco “abajo”, la que está en la Avenida Panteón, al lado del Barrio Los Erasos. Sin embargo, no todo el mundo conoce la que está en San Bernardino, casi llegando a Cotiza. Y, probablemente, le pasen por el lado y no sepan que se trata de una relativamente nueva Quinta Anauco. Tampoco se hace muy fácil adivinarlo, puesto que no hay un aviso que resalte entre tantos caballos, carretas y árboles ficticios. Lo que sí sabrán es dónde está la pared con los dibujos particulares con algunos personajes de la historia venezolana. Asumo que son personajes históricos, pero la verdad podría ser cualquier persona que viva en un ambiente más o menos rural y se dedique a los oficios particulares de la zona. Me llamó la atención porque, más que describir lo que se puede encontrar adentro y servir como “publicidad”, ese mural es una representación del venezolano campesino, del de otras épocas.

Vía Caracas-Higuerote por Héctor Yusti


La foto de Flamingo llama la atención porque el almacén está ubicado en una zona industrial rodeada de maleza y algunas columnas sin culminar de las obras del metro. Es como una zona muerta donde realmente lo poco que resaltan son los colores de su entorno, pero el techo de la factoría resalta por sobre la monotonía cromática y hace que uno al pasar desvíe la vista para echarle un ojo. No estoy seguro si el almacén esté cerrado y abandonado, pero el hecho de que las paredes estén completamente llenas de grafitis da a entender que tal vez lo esté. Realmente uno no se puede detener a ver bien la vieja fábrica porque la vía no lo permite del todo, peor es un buen rush de colores en un paisaje árido.

Por otro parte está el mural, el cual llamó mi atención, primero porque es muy común hoy en día ver este tipo de “arte tradicional” que refleje nuestro folklore. Además, se encuentra bien conservado y está puesto para la vista del conductor , ya que la zona industrial no hay mayor flujo de transeúntes. Por último, se nota el contraste con el “clima muerto” de las fábricas que lo circulan y los concesionarios.

Anuncios de grandes marcas vía Daniela López Primera

Nuestra metrópolis está colmada de objetos muy característicos del pop art, objetos que van desde los anuncios publicitarios de grandes marcas, hasta de una urbanización u elementos más simples que en muchas ocasiones se escapan de nuestra vista. Para esta asignación escogí tres anuncios publicitarios con rasgos novedosos, anuncios que se encuentran en nuestra cotidianidad y son propios de las características urbanas de esta ciudad, poseen rasgos artísticos por su composición y concepto, formas tridimensionales y llamativas que se diferencian de los demás y expone un valor diferente.

La primera fotografía corresponde a al anuncio tridimensional de la Malta Regional Kolita ubicada al final de la Av. Principal de la Urbanización Las mercedes, frente al C.C Paseo Las mercedes, en el anuncio están presentes los dos astronautas propios del spot publicitario que fue comercializado en los medios de comunicación y varias latas conectadas por mangueras. Lo escogí por el concepto, y conjugación de creatividad, tecnología y novedad.

El otro anuncio publicitario fue de la tienda de accesorios para el hogar BM ubicado en la autopista prados del este. En este anuncio vemos a una sirena bañándose en una bañera, los rasgos más resaltantes del anuncio son: primero, es tridimensional. Segundo, por la regadera sale agua y tercero, la paleta de la sirena está en movimiento, nuevamente observamos rasgos artísticos en la composición del anuncio.

El anuncio publicitario es de la emisora radial 88.9 FM, el cual incorpora un personaje de comic (Hulk) con una flor y el mensaje indica “Todos merecen amor” es un anuncio además lleno de simbolismos, el personaje es extraído de un contexto y combinado con un valor comercial que a su vez le da otro significado.

Logo del Metro de Caracas por Yoraima Díaz


A título personal inicio estas líneas refiriendo cómo este objeto de señalización cargado de un diseño típico de los sesenta aún intenta cumplir funciones de indicador a la cercanía e incluso de reloj del Metro de Caracas, por lo que puede llegar a ser considerado un objeto de valor urbano. Y por qué no decirlo, a veces es tan recurrente verlo y frecuentado entre los transeúntes que paradójicamente en determinados momentos, pasa desapercibido. Retomado la idea inicial, señalo que “intenta cumplir funciones”, pues muchas personas que se mueven de un punto a otro de la ciudad indistintamente de su edad o grupo generacional, a lo largo de los años, sólo retienen dicho “reloj e indicador” como simple elemento decorativo referente la existencia del metro de Caracas. Tal parece que a pesar de las décadas, este objeto, con su siempre recordada “M” anclado en 1983 a las afueras de la estación del metro Antímano, para muchos sólo pasa a ser un recuerdo imborrable del típico indicador del transporte subterráneo. Extrañamente, y dejando al parecer estas estructuras “reloj” al olvido, la compañía férrea ha expresado sus cambios de imagen y modernistas ideas en vallas internas y externas, intentando cambiar en varias ocasiones la imagen o logo del transporte suburbano, mensajes cargados con color rojo, tipografías mas cursivas, redondeadas, y en minúsculas asomando así la relajada “modernización”, dejando atrás la “vieja” M naranja rígida y nada cambiante. Extrañamente el “reloj”, reitero, ha pasado al olvido, pues a estos, justamente, nunca se les ha cambiado la M representativa que en sus viejos tiempos asomaba la llegada del modernismo en el transporte masivo. Puedo dar fe que entre la población adulta mayor, joven adulta, juvenil, obviamente al toparse con dicha y antiquísima señalización le recuerdan el metro por la letra representativa. Será entonces por tal razón, que la compañía Metro de Caracas ha ido recobrando paulatinamente el modelo inicial a la cual le incorporan rastros de su idea innovadora, pero conservando la letra M característica que se sembró en el subconsciente de los usuarios del transporte subterráneo. En este sentido yo apuesto a un sí rotundo. No puedo cerrar esta idea sin señalar que definitivamente a mi manera de ver este reloj es un icono que aunque intente mantenerse en usanza sólo se refiere como un recordatorio del inicio de una parte del modernismo en un medio de transporte y comunicación masivo de la cuidad de Caracas.

Caurimare 66 por Pablo García Escorihuela


En tiempos en los que en Caracas se pensaba como una ciudad más tranquila y menos convulsa, donde había más tiempo para mirar sin tanto tráfico, motos y camiones, los vecinos de la Urbanización Caurimare decidieron hacerse notar dentro de la ciudad.

Una valla inmensa, con pretensiones ‘hollywoodescas’ (si es que el término cabe) recibe a los visitantes y residentes de la zona, en medio de una de las más ambiciosas maneras de identificar una urbanización en la capital.

El anuncio, por sus dimensiones, se hace uno de esos imprescindibles dentro de la arquitectura publicitaria de la capital. Aunque es cierto, está bastante descuidado y lleno de maleza; cuando se hace visible ante nuestros ojos pasando la Autopista Francisco Fajardo a la altura de La Carlota, causa un profundo impacto visual precisamente por esa pretensión de imitar el famoso anuncio de muy vieja data que descansa sobre el valle de Hollywood, en Los Ángeles, California. Una manera muy ‘pop’ dentro de Caracas de decir ‘aquí estamos’.

Y es que, como parte de esa ‘simbología propia’ de cada lugar del mundo, el anuncio de Caurimare tiene su encanto particular. Al mirarlo, se sabe que de alguna u otra forma, estás llegando a Caurimare, que esta Urbanización está allí y que la valla es una manera de identificarla para todos los habitantes de la ciudad.

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