Hackeando las humanidades: Manifiestan los Humanistas Digitales

Advertencia: Hay días en que nos salen unos post más académicos y otros más pop. Éste es un post académico que reclama este espacio pop. Es una asignación para el Diplomado de Periodismo Digital que cursa Andrea Hoare Madrid. Aquí les invitamos a hackear el conocimiento. ¡Vamos!:

Humanidades es un nombre genérico que agrupa varias disciplinas relacionanadas con la cultura humana, básicamente usado para oponerlo a “ciencias”. Con el desarrollo de las ciecias sociales el término empezó a ser problematizado, y ahora, con la emergencia de las plataformas digitales, esta tosca dicotomía humanidades/ciencias ha sido disuelta en convergencias.

En esta reconstrucción contemporánea de las Humanidades, es valioso el aporte del Manifiesto de las Humanidades Digitales 2.0 (The Digital humanities Manifesto 2.0) elaborado por la Facultad de Humanidades Digitales de la Universidad de California (UCLA). En ese documento plantean la necesidad de concebir, generar, distribuir y utilizar el conocimiento de una forma diferente a la linealidad a la que nos acostumbró el texto impreso.

Hoy el conocimiento es híbrido. Los textos se recombinan y reformatean constantemente. Ya no hay humanidades sin números ni ciencia sin textos. En esta cultura entretejida en una malla hipertextual de contenidos y formatos, quedaron atrás hace mucho (o deberían quedar) los compartimientos estancos de conocimiento.

Texto en convergencia

Los humanistas digitales sostienen que lo impreso ya no es la norma para producir conocimiento. No es que haya desaparecido el texto, sino que ha sido absorbido en nuevas configuraciones multimedia. Estas nuevas configuraciones del conocimiento no están “guardadas” en las instituciones tradicionales de cultura, como universidades, museos y bibliotecas, sino que están en red.

De aquí que inviten a los productores de conocimiento a desarrollar modelos de discurso nativamente digitales, y a que consideren seriamente los nuevos espacios públicos generados por la convergencia digital: la blogósfera dicen ellos, y nosotros le sumamos las redes sociales como otro ejemplo característico de estos días.

Para producir conocimiento nativo digital ayuda tener en cuenta la tríada de conceptos expuesta por Henry Jenkins en su Convergence Culture: la convergencia de medios, la cultura de participación y la inteligencia colectiva están todos relacionados.

Para Jenkins la convergencia de medios es “el flujo de contenidos a través de múltiples plataformas de medios, la cooperación entre múltiples industrias de comunicación, y el comportamiento migratorio de audiencias que irán prácticamente a cualquier lado en la búsqueda de experiencias de entretenimiento de su preferencia” (2006: p. 3). Pero quien mejor que el mismo Jenkins para explicarla:

De su perspectiva destacamos el hecho de que considere al entretenimiento como motor de convergencias. Por esta vía este académico norteamericano invita a que estudiemos seriamente fenómenos de comunicación nativos digitales, que poco tienen que ver con las líneas de investigación tradicionales.

A este respecto, Clay Shirky, otro estudioso de los efectos de internet en la sociedad, coincide con la visión de Jenkins. En su texto Cognitive Surplus (2010), llega incluso a asegurar que fenómenos nativos de internet, como las internet memes, acortan los gaps entre las pasividad y la actividad. Este párrafo en la introducción de su texto es ilustrador:

“El paso del consumo pasivo de medios a la creación activa y democrática en Internet, significa que todos llegaremos en algún momento a trabajar conjuntamente en la edificación de esta impresionante catedral de la mente, y que mientras participamos iremos resolviendo los problemas del mundo en vez de vegetar frente al televisor viendo la Isla de Gilligan”

Y al igual que con Jenkins, oigamos al propio Shirky explicar su perspectiva de la sociedad digital, durante una charla TED:


Estas internet memes, aunque tontas y simples, son la muestra de que hay recursos globales compartidos por la humanidad interconectada. Esta idea ilumina la Aldea Global tanto tiempo atrás adelantada por Marshal McLuhan. Este espacio que es de todos y a la vez no es poseído por nadie, en el que mientras consumimos cultura, creamos más cultura al enlazar, etiquetar, redistribuir e incluso remezclar.

Jenkins advierte que no debemos confundirnos y creer que esta convergencia es solo resultado de un proceso tecnológico que une distintas funciones de comunicación en un solo aparato. La convergencia está en las personas que al buscar información conectan contenidos dispersos en distintos medios. Brillante idea.

El conocimiento liberado

Pero esta catedral de la mente, como la llama Shirky, para prosperar necesita un ecosistema de comunicación abierto. Aquí volvemos a los humanistas digitales, quienes sostienen que circular el conocimiento de manera abierta y sin restricciones es un deber: “Lo digital es el ámbito del open source, de los recursos abiertos (…) Cualquier cosa que pretenda cerrar este espacio debería ser reconocida como lo que es: el enemigo”.

Ejemplos de organizaciones que han tomado la delantera en la apertura del conocimiento hay muchas. Por ejemplo el vanguardista opencourseware del MIT, la plataforma gratuita de cursos del Instituto Tecnológico de Masschusetts cuyo eslogan es: “Unlocking Knowledge, empowering Minds“, algo así como “desatando el conocimiento, potenciando las mentes”.

En este sitio web publican lo cursos con sus programas de estudios completos, las tareas asignadas, los enlaces a la bibliografía e incluso algunos con videos de las clases y hasta apuntes de los alumnos. Con este recurso, alguien lo suficientemente tenaz y marcadamente edupunk, bien podría nivelarse con un egresado del MIT, esto sin los elevados costos asociados. Aquí todo es posible, excepto obtener el título del MIT :)

Este es un ejemplo ideal de cómo cada vez más reclamamos a la web como un espacio público de creación y distribución del conocimiento, y por extensión, de la memoria humana.

Hackear el conocimiento

Con el llamado a la apertura, los humanistas digitales no pretenden eliminar la autoría de los contenidos. Los productores de conocimiento tienen todo el derecho a controlar sus creaciones y a evitar que se exploten sin su autorización. Ahora bien, este control no debería comprometer la libertad para remezclarlos, recomponerlos, criticarlos, usarlos para investigar o para educar. “La propiedad intelectual debe abrir y no cerrar el intelecto”, opinan.

Su propuesta entonces es hackear las viejas jerarquías universitarias, específicamente, e inventar nuevas formas de articular el conocimiento. Esta idea de los humanistas digitales no es nueva en nuestro lado del mundo, Pablo Mancini ya nos había invitado a hackear el periodismo, en sus palabras: “hacer lo de siempre, pero mejor y actualizado (…) capitalizando el nuevo sistema informacional, donde la enormidad y el caos de la red facilitan una reconversión profesional y una transformación industrial sin precedentes” (2011: 16)

La propuesta es arrimarnos a la ética hacker, tan bien delineada por el filósofo finlandés Pekka Himanem en “La ética del hacker y el espíritu de la era de la información” (2001): la ética hacker es una forma de ver el trabajo “que se funda en el valor de la creatividad, y consiste en combinar la pasión con la libertad”.

El ser hacker es buscar la excelencia en cualquier campo en el que estemos involucrados. Para ser hacker hay que trabajar con métodos diferentes, desconocidos y que puedan señalar nuevas rutas ya sea en la Universidad, en los medios, en la cultura pop…

Después de todo lo anterior, vemos como este ejercicio académico realizado en un blog y no en papel, es un pequeño acto hacker, es un signo propio de estos tiempos de convergencias, donde todo cabe y todo se recombina.

Andrea Hoare Madrid (@maspop)

Santiago de Chile
Junio 2012

Referencias

Jenkins, Henry. Convergence culture. Where old and new media collide. New York University Press. New York. 2006.

Mancini, Pablo. Hackear el periodismo. La Crujía Ediciones. Buenos Aires. 2011

Manovich, Lev. The language of new media. En línea

Shirky, Clay. Cognitive Surplus: How technology makes consumers into collaborators. The Penguin Prees. New York. 2010

The Digital humanities Manifesto 2.0. En línea