
Cuenta una leyenda digital que desde algún computador del MIT un grupo de de investigadores sabotearon conscientemente Wikipedia. Se dedicaron por un tiempo a introducir palabras obscenas en definiciones en inglés, para medir cuánto tiempo tardaba la comunidad en detectarlas y corregirlas. Según Tapscott y Williams, autores de Wikinomics (2006:75), el resultado fue impresionante: las groserías aleatorias sólo tardaban un promedio de 1,7 minutos en ser removidas por los alertas wikipedistas.
Lamentablemente en Wikinomics no dan mayores detalles del diseño de este experimento, ni tampoco encontramos en la web otra referencia seria al mismo, por tanto, seguiremos asumiendo que es una leyenda urbana digital. No obstante, como en esta urbe cabe todo y todos, emprenderemos una versión tropical del "experimento": Desde la sala de computación de la Escuela de Comunicación Social de la UCV los participantes del seminario lógica digital ingresarán al azar, en la versión española de Wikipedia, palabrotas que pondrán temblar a Ned Flanders.

La gente de Semiotic Solutions, agencia británica de semiótica aplicada a la industria publicitaria y del mercadeo, lleva tiempo insistiendo en el valor que tiene la semiótica para el sector comercial. Prueba de ello son los ensayos que ponen a disposición de todos en su página Web. Pero ellos no son los únicos, la semiótica en la práctica es muy utilizada, aunque quienes la usan no estén conscientes de ello.
La semiótica se encarga del contexto cultural, y es evidente que los consumidores y la cultura son una dupla inseparable. Para entender a uno se debe saber cómo funciona el otro. Cualquier investigación con consumidores, definición de target, de escenarios, de tendencias, cualquier término de esos que pululan en la industria del mercadeo para ornamentarse, resultan en el fondo ser aplicaciones semióticas