Gump & Roll Vol. 1: El Rey

La cultura pop es fuente de conocimiento. Así nos lo enseñó Andy Warhol y así lo hemos aprendido con películas como Forrest Gump, un film muy hollywoodense dirigido por Robert Zemeckis que nos enseña en 142 minutos importantes acontecimientos del siglo XX.
Basada en la novela de Winston Groom con el mismo nombre de la película, Forrest Gump hace un paseo político y cultural de los 50’s, 60’s y 70’s a través de los ojos de un hombre sencillo y lleno de buenas intenciones. Una fórmula que le otorgó a Paramount Pictures seis premios Oscars y muchos millones de dólares en ganancias.
Pero como es muy común, la historia en el papel tiene sus diferencias con la que vimos en la pantalla. Por ejemplo, el Forrest de la novela no usa esos artilugios de metal en las piernas para corregir su deformado caminar. Y sin sus aparatos ortopédicos es muy difícil que le haya enseñado a Elvis Presley los movimientos que lo convirtieron en una estrella de la TV norteamericana de los 50.
Marilyn no era una rubia tonta
La destinada a ser Norma Jeane Mortenson, por los genes del noruego Edward Mortenson, pero bautizada como Norma Jean Baker, por la fuga del mismo noruego, y eternizada como Marilyn Monroe, es mucho más que un ícono clásico de la cultura pop. Al menos de eso trataremos de convencerles en las próximas líneas.
A medio siglo después de su controversial muerte el 5 de agosto de 1962, hablaremos de su mente y no su imagen, cosa extraña para quien podría considerarse el origen del cliché de la rubia sexy y tonta. Será fácil esta tarea, pues viene evidencia en camino a respaldar la solidez de su intelecto.
Las Vegas: ciudad de signos
Disculpen la seriedad pero es necesaria para superar el estrés postraumático luego de la peregrinación a California, la meca del pop. Este fue un viaje iniciático al estilo de las mejores road movies de Hollywood. Fuimos a la fuente en búsqueda de ideas, y regresamos con tantos hallazgos que pasaremos aún mucho tiempo digiriendo e hiperenlazando.
Nueva York está en California
En los años germinales de Hollywood, epicentro de la producción de cine y televisión que nos ha acunado, y consciente o inconscientemente hemos hecho propia, las cámaras y las luces eran tan dinosáuricas que resultaba más rentable construir los sets de grabación y filmación, tanto interiores como exteriores, en vez de trasladar los equipos a locaciones reales. Ese es el principio básico del florecimiento de los grandes estudios Paramount, Metro Goldwyn Mayer, Columbia, Warner Brothers, Universal…
Desde los años 20 se dedicaron a construir en los alrededores de Los Ángeles ciudadelas que permitieran hacernos creer las historias. Por ejemplo, en Universal Studios es posible visitar los umbríos castillos y callejones en la "pequeña Europa", donde grabaron todos los Dráculas de Tod Browning y los Frankenstein de James Whales entre los años 30 y 40. Unos pasos más allá contrastan las monumentales calles greco-romanas donde caminaron Stanley Kubrick y Kirk Douglas filmando Espartaco. El viejo Kirk, hoy abuelo de los hijos de Catherine Zeta Jones.
Ciclo pop completo: MIT – Spielberg – Mercado
¿Recuerdan la interfaz de datos de Minority Report?, aquella película dirigida por Steven Spielberg (2002) basada en un relato corto de Philip K. Dick, el mismísimo autor de "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, fuente literaria del Blade Runner de Ridley Scott.
En esta ficción un cuerpo de policías del futuro (Precrime) se dedica a arrestar a los maleantes antes de que cometan el crimen, esto gracias a las visiones de tres pobres psíquicos (precogs) condenados a una piscina y conectados de por vida a una computadora.
Esta pantalla existe, es real, ciertamente sin profecías criminales ni esclavos psíquicos. John Underkoffler, ingeniero del Media Lab del MIT, diseñó y fabricó este juguete proyectado en la película para el año 2054. Esto no es casualidad, Underkoffler trabajaba en este proyecto cuando fue contratado por Spielberg como asesor científico y tecnológico de Minority Report.
Missing: -Salinger +Fuguet
En apuntes autistas, Alberto Fuguet, escritor-cineasta chileno pero también californiano, nos obsequia su visión de Salinger. Salinger y Fuguet comparten la afición por desaparecer, sólo que Salinger literaria y literalmente ya lo hizo.
¿Pero por qué Fuguet para recordar a Salinger?, no es solo una fijación personal por los literatos chilenos, es que a Fuguet mismo se lo ha considerado como un heredero sureño del espíritu indie y rock del autor de The Catcher in the Rye. Honor que comparte con otros desaparecidos como James Dean o cineastas como Wes Anderson, quien modela a los personajes de Rushmure y los Tanenbaums con arcilla salingeriana, e incluso asesinos épicos como Mark David Chapman, que mientras se ocupaba de John Lennon traía consigo su manoseada copia de The catcher in the rye.
Entonces, en esta onda de remezclar, recitar y redistribuir en la que nos sentimos tan cómodos, dejamos el post de Fuguet intacto y largo, yendo en contra de la corriente 140 y sentirnos rebeldes sin causa.
Salinger y el efecto “desaparecer”
+cerca 2: Tarantino a 2 grados de separación
El mundo es cada vez +pequeño, más ahora que estamos +cerca de Tarantino, gracias a Joaquín Ortega, algo conocido en la academia pero mucho más en los bajos fondos caraqueños.
Joaquín, como detective del cine negro, interrogó a Eli Roth (The bear jew), Mike Myers (cerebro de la operación Kino, hasta hace poco gurú del amor) y al mismo Tarantino, culpable de este retorcido Western que versiona libremente la historia y nos divierte a costa de Hitler.
Inglourious Basterds (con "e" en vez de "a", otro chiste privado del director), está lleno de guiños, ¿cuál mejor: la pipa del Sherlock Holmes -Calabash Meerschaum- fumada por el coronel Landa mientras caza judíos, o quizás el nombre de Anna Frank entre otros judíos tristemente famosos en el bate vengador del yankee Donowitz, o tal vez el nombre de Mata Hari escrito en la carta de Fräulein Von Hammersmak durante el juego en la taberna?
Al grano:
La Guerra de Tarantino: Todo maniático del poder da un poco de risa
Joaquín Ortega
+cerca 1: Viggo Mortensen a dos grados de separación
En esta línea formalizamos +cerca, que no es otra cosa que +ojos alrededor del mundo. Hoy Madar Rahamut, amigo muy pop que habita Buenos Aires, nos envía este divertimento:
Ali G + Borat + Brüno = Buen mercadeo
Sacha Baron Cohen está de regreso con un nuevo personaje que conserva la controversia de Ali G y Borat. En esta oportunidad se trata de Brüno, un periodista de modas austríaco que busca y encuentra las mismas polémicas de sus antecesores. Y aunque nos genere sorpresa, curiosidad y muchas ganas de ver la película, la brillante promoción de Brüno sigue los mismos patrones de la promoción de Borat. Aquí están las claves de cómo Baron Cohen lo hace otra vez:









